|
|
| Restaurantes > Restaurantes Recomendados en Bogotá > LA BARRA | |
|
|
|
|
|
|
|
Calle 69A Nº 5-08 |
|
|
Tel.: 321 0839 |
|
|
Bogotá D.C. - Colombia |
|
|
_____________________________________________________________________________________________ |
|
|
Mucho tiempo hacía que quería ir a La Barra, a la nueva, porque La Barra del centro ya la conocía y la conocía como.... un sitio del todo recomendable. Llegamos hoy a La Barra nueva y nos recibió un Valet Parking muy cómodo que alegremente anunciaba que costaba ni más ni menos que, doce mil pesos, y yo ante la pereza de ponerme yo mismo a buscar donde dejar el carro preferí entregárselo al Valet. Entramos y aunque el primer piso es más acogedor y bonito que el segundo, dado que el primero es para los fumadores, resolvimos subir al segundo. Lento el servicio y no demasiado amable sino más bien "impersonal" y frío, así que esa prueba la pasaron pero a los trompicones. De comienzo quisimos tomar unas tapas, pero no había sino diez, así que como pudimos elegimos entre esas diez algunas de ellas. Y como para unas tapas no pide uno grandes vinos, pedimos el vino de la casa. Más tarde llegó el mesero y nos dijo que el vino de la casa se había terminado, cosa que me dejó estupefacto porque en más de 20 años que viví en España, jamás se terminó el vino de la casa en ningún restaurante. Bien, pues aquí sí. Pero muy amablemente el mesero nos dijo que en su lugar, él nos iba a proponer, el mismo vino de la casa, pero en Reserva. Estuvimos a punto de hacerle caso y pedirlo, cuando a la pregunta obvia nos respondió: "este cuesta doscientos veinte mil pesos la botella". Este "detalle" para mi fue la etiqueta del restaurante, porque un lugar donde te hacen una jugada tan baja como esta, es un lugar del que uno debe simplemente alejarse. Pedimos dos botellas de Don Cosme Palacio, de la Rioja, a setenta mil pesos por botella en lugar de doscientos veinte mil y estaba verdaderamente bueno y nos lo mejoró todo. O, casi todo. Pedimos una paella marinera que andaba un poco seca y que ningún premio habría conseguido en España, y pedimos también un Cochinillo que resultó bien, y con el vino.... bastante bien. Pero al comienzo y cuando nos sentamos a la mesa, nos pusieron una canasta de pan común y corriente, sin nada especial, que es lo que te hacen en todo restaurante de pacotilla. El desatino es que este era un restaurante en el que la cuenta para cuatro personas fue de $ 480.000... de manera que no clasifica dentro de los "de pacotilla" por su precio, aunque sí por lo que decía, y además porque con el café no se les ocurrió ningún detalle, como ofrecernos un bombón o un pousse-café. Y aunque no lo crean, cuando ya habíamos pagado la cuenta de cerca de medio millón de pesos, pedimos un poco de agua, la tomamos y nos levantamos para irnos, cuando nos bloquearon la salida para exigirnos el pago de tres mil pesos de una mini-botella de agua, o sea que, ni tan siquiera se les pudo ocurrir invitarnos al agua. Si de detalles se trata, La Barra gana, pero con los negativos. Lógicamente ninguno salimos con ganas de volver, aunque nunca podremos olvidar lo que representó el haber pedido vino de la casa, y que intentaran "meternos" un vino de más de doscientos mil pesos. Qué fue lo peor de todo? Sin duda el intento del mesero por cambiarnos el vino de la casa, por una botella de $ 220.000. En el siguiente puesto de lo peor de La Barra, está la música, no sólo por su volumen, totalmente inadecuado para un restaurante, sino por la clase de música elegida, propia de discoteca de pueblo. Pero para ser justos, en general se come bien en La Barra, aunque no tan bien como antiguamente en la del centro y sobre todo, a precios absurda y excesivamente costosos para lo que en realidad es hoy en día La Barra. |
|||